La VENTANA de FIHNEC
Capítulo Siete Mares
FIHNEC El Salvador

2006 - "EVIDENCIANDO EL DON DE LENGUAS" - Testimonio de Sylvia de Zelaya y su hija Krisia

Habla doña Sylvia:
Hay un gozo en mi corazón y quiero agradecerle al Señor Jesucristo, todo lo que ha hecho por nosotros la familia Zelaya, y la serie de milagros que hemos venido evidenciando. A mi esposo Rolando, como ya ustedes saben le fue extraído un cáncer hace seis años del que ya está sano, el Señor lo ha sanado. Empecé a sentir que mi cuerpo se había resentido y desde hace cuatro meses para acá me ha dado de todo: Que la garganta, que la artritis; bueno de todo. Por último con una inflamación, que hagan de caso como que iba a tener un bebé. El estomago lo tenía tan grande que yo ya estaba afligida. Hace unos diez días, empecé a sangrar. Los síntomas eran los mismos que mi esposo tuvo cuando le encontraron el cáncer. Hoy me doy cuenta que eso fue obra del enemigo para que yo anduviera angustiada y para que pensara que tenía lo mismo que mi esposo. El doctor ordenó con urgencia una endoscopía. Todos estos días había pasado en una gran angustia que no comentaba con nadie. Solita le oraba al Señor, le suplicaba y le decía, ¿Quien va cuidar a Rolando? Llegué a decirle: Rolando, yo no soy tan fuerte como tú, yo no me voy a someter a nada. Mi familia se angustió mucho y como ya conocíamos el camino, nos dedicamos a la oración a cada momento. Orábamos juntos, y hacíamos ayuno. Mis hijos Rolando Antonio y Krisia se pusieron en oración. Hacía unos días el Señor le había regalado a Krisia el don de lenguas y de interpretarlas como está en la Biblia en 1ª. Corintios 12. Pues ese día ella oró y cuando regresó a la casa llegó con una gran paz que me la trasmitió, y eso me quitó todo miedo y angustia. Comencé a orar, dando gracias por la sanidad recibida, y cuando llegué a donde el doctor le dije: Estoy tranquila pues Jesús viene conmigo y él ha hecho su obra. Me hicieron el examen, y como resultado una gran inflamación en el colon, a causa de todo el proceso que he experimentado.

Habla Krisia Zelaya.
Hace poco el Señor me regaló el don de hablar en lenguas e interpretarlas. Aunque yo creo totalmente la palabra del Señor, se me hacía un poco difícil el entender el hablar en lenguas. Y yo, que casi no creía en eso, fui utilizada por Dios en el momento menos esperado para darles palabras de fe a mi papá y a mi familia. Cuando oramos por mi madre, por ese problema que parecía ser el mismo de mi papá, estaba con mi hermano en la oficina y de repente empecé a sentir como que alguien me agarraba de la garganta y me empezaba a estrangular. No podía hablar, pero empecé a orar mentalmente. Mi hermano en eso momento empezó a reprender al enemigo, y al instante fui liberada y empecé a hablar otra vez en lenguas. Esta vez no las interpreté, sino que sentí que el Señor hablaba a mi corazón y me decía, que no tuviera temor, que el diablo estaba tratando de quitarme lo que él me había regalado, y él estaba conmigo, que el enemigo estaba tratando de evitar que yo fortaleciera con la palabra los corazones de mi familia. A raíz de esto mi vida ha cambiado enormemente y siento un amor tan especial, pues el Señor me ha llenado de un amor tan grande. Siento su presencia tan real y vivificante. En mi vida personal como mujer, ahora entiendo por qué, y ha valido la pena tanto sufrimiento. Cada lágrima ha valido la pena y ahora yo sé sin lugar a dudas, que puedo confiar en Jesús.

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